Por: José Medina
«El campo está ‘sobreviviendo’; no se recibe apoyo del gobierno federal, y el sector pesquero enfrenta una situación igualmente difícil, con bodegas abandonadas», dijo.
La diputada del PAN Marina Ramírez Andrade denuncia que varios productores rurales del Valle de San Fernando están en mesas de negociación estancadas desde enero, sin percibir avances ni respuestas sobre sus problemas.
Además, el apoyo gubernamental denominado ‘bienestar’ es inadecuado, pues está destinado a productores de 20 hectáreas, mientras que en Tamaulipas la siembra es superior a 100 hectáreas.
Por lo que se estima que más de 200 mil hectáreas están siendo abandonadas por los productores debido a la falta de apoyo y la incertidumbre.
Ramírez Andrade explicó que existe gran preocupación por la importación de maíz (hasta un 70%), lo cual compromete la soberanía alimentaria del país, dejando de lado a los productores nacionales.
«Se continuará luchando para que el sorgo sea considerado un grano básico, dado su impacto en la cadena alimentaria (carne, huevo).
El sector salud rural está en completo abandono: las clínicas tienen apenas una enfermera o un doctor en un solo turno, lo que ha provocado muertes por falta de auxilio inmediato.
– Hay un sentimiento generalizado de abandono en los sectores agrícola, pesquero y de salud, y se duda que las elecciones traigan mejoras», indicó.






