*Están acusados de vínculos con el narcotráfico por Estados Unidos
El gobernador del norteño estado de Sinaloa, Rubén Rocha, y el alcalde de Culiacán, la capital de esa provincia, Juan de Dios Gámez, dejaron su cargo tras la acusación en su contra de la Fiscalía de Nueva York por vínculos con el narcotráfico, que tuvo el efecto de un fuerte huracán político en México.
Este es el primer desenlace que dejó la solicitud de la justicia estadounidenses de la extradición de 10 funcionarios y ex funcionarios, entre ellos otro «peso pesado», el senador sinaloense y amigo de la infancia de Rocha, Enrique Inzunza, los dos originarios de Badiraguato, la tierra del famoso capo de las drogas Joaquín El Chapo Guzmán.
El gobernador sinaloense dijo anoche, en un mensaje público, que presentó ante el Congreso de Sinaloa su solicitud “licencia temporal» a su cargo «mientras dure el proceso de “y dijo que lo hacía «desde una profunda convicción republicana».
«Tengo la conciencia tranquila. Una vida de trabajo mis palabras. Lo digo clara y contundentemente. Son falsas y dolosas las acusaciones que se han vertido en mi contra», dijo Moya, señalando que su retiro temporal busca facilitar la actuación de las autoridades mexicanas en el de investigación



