*El piloto de la fórmula 4 busca crecer en ese deporte pese a contar con limitaciones
Raúl Gallegos
Un joven piloto de carreras oriundo de Tampico que actualmente participa en la Fórmula 4 pide el apoyo de la iniciativa privada, para seguir participando en las justas de índole nacional, debido a que es altamente costoso mantener un automóvil monoplaza y sus competencias.
José Carlos Lezama, corredor de autos de carreras mencionó la importancia de conseguir patrocinios que le ayuden a continuar con su crecimiento profesional. En la zona sur no existe la infraestructura deportiva para esa clase de automóviles, por lo que se ve en la necesidad de trasladarse a otros estados como Pueblos y la misma CDMX.
En entrevista, el adolescente de 18 años mencionó que tiene escasos tres años de incursionar en el ambiente de las carreras, y sostuvo que «mi pasión siempre ha sido el automóvilismo. Este deporte significa mucho para mí y mi familia», dijo
Lezama, inició su incursión en ese deporte participando en las carreras de karting, dónde descubrió su gusto por las altas velocidades.
Manifestó, que desafortunadamente la zona metropolitana no se distingue por tener un autódromo o por lo menos una pista profesional, para poder correr un automóvil de características semiprofesionales.
«Es un deporte caro y en la zona sur muy poco se practica, por no decir que no. Quiero que se conozca más del automovilismo y que la gente se interese en este deporte», acotó
El piloto con mayoría de edad, dejó claro que siente admiración por pilotos de carreras consumados como Sergio «checo» Pérez, aunque a quien admira mucho más es a su madre Lucia Lezama, quién prácticamente lo apoya en todo con tal de que sea feliz en lo que hace y práctica.
El corredor adolescente solo tiene un simulador en su casa donde todos los días practica las velocidades de 230 kilómetros por hora, sin embargo, requiere de patrocinadores que le permitan sostener su carrera deportiva profesional.
José Carlos Lezama exhibirá su auto de carreras el próximo 13 de Junio en el Museo del Automóvil, propiedad de un empresario local con gusto por los autos de colección.
Por la tarde-noche de ese mismo día él y su monoplaza estarán en el Bulevar Perimetral, frente a la Rueda de la Fortuna, dónde encabezará una exhibición gratuita para toda la población, y para ello manejará su vehículo por un tramo de la referida arteria.




