Columnas

A un del triunfo regeneracionista

Gaceta.

Por: Raúl Terrazas Barraza

A un del triunfo regeneracionista

Dentro de una semana se cumplirá un año de que, los tamaulipecos decidieron diferente en las urnas porque votaron para sacar al PAN del Gobierno de Tamaulipas e instalar al Doctor Américo Villarreal en la titularidad del Poder Ejecutivo.

Envalentonados por el tipo de compromisos que generaron durante cinco años y medio de administración, los panistas creían poco probable que el candidato entonces candidato del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, PMRN, Villarreal Anaya, fuera a derrotar al suyo y de la coalición PRD y PRI, el ingeniero César Verástegui Ostos, quien venía anduvo con todo el poder político en la campaña, porque provenía de la secretaría General de Gobierno.

Para estas fechas de mayo, pero, del 2022, estaba a punto de concluir las campañas proselitistas de los tres candidatos que estaban en la escena electoral y se antojaba una participación competida en las urnas debido al manejo sucio que ya traían entre manos los manejadores de los grupos panista que buscaban mediante la compra de votos hacer que ganara quien fuera el segundo hombre fuerte de la administración estatal.

Para mayores señales hace un año, estaban en su apogeo el cierre de las campañas y la presentación de los estudios de opinión en los cuales se advertía que el regeneracionismo se impondría al panismo, en tanto que, la corriente del Movimiento Ciudadano que impulsaba la candidatura del ingeniero Arturo Diez Gutiérrez Navarro, se percataba de que, nada tenían que hacer en la competencia, porque la intención del voto se desplomó desde antes de la mitad de la campaña.

Con el paso de los días en campañas, las cosas se aclaraban a favor de la coalición del PMRN, porque la candidatura de Villarreal Guerra se fortaleció debido a la circulación de infinidad de información sobre las cosas malas que sucedieron en el sexenio panista, en especial la agresiones laborales de que fueron objeto miles de trabajadores estatales y municipales, porque sus familias estaban sensibilizadas y corrieron la voz para dar una lección a los engreídos panistas que tuvieron un mal comportamiento con ellos.

El golpe en votos fue duro, porque Verástegui Ostos tuvo en contra casi 100 mil sufragios y aunque el resultado no le favoreció, se fue a impugnación, ante la certeza de que podrían manipular los documentos desde los Tribunales Electorales, debido a la presión ejercida desde la administración estatal contra quienes no estuvieran a su favor.

Hace un año, había alcaldes del PMRN, que tuvieron que pedir licencia, porque aparecían en los listados de las persecuciones políticas porque estaban en contra del panismo y a favor del candidato de la coalición regeneracionista, entre ellos el de Reynosa Carlos Peña Ortiz y hasta el de ciudad Victoria, Eduardo Gattás Báez y no se diga de decenas de activistas políticos que estaban en contra del PAN y que, debieron de soportar la indebida acusación surgida desde la Fiscalía General de Justicia del Estado.

El domingo que viene tiene que darse un festejo de muy alto nivel, organizado por el comité que tiene a su cargo Yuriria Iturbe Vázquez, mismo que debe de marcar el arranque de las acciones de reforzamiento de la estructura de su comité con miras a las elecciones de alcaldes y diputados locales que se realizarán dentro de un año.

El proceso podrá a prueba el resultado de los proyectos de gobierno municipales como es el de esta capital, porque se supone que da más más de tres años en la administración, es decir que Gattás Báez, se pueda reelegir.

Falta una semana para que el dicho del presidente de la República, Don Andrés López Obrador, respecto a que los tamaulipecos fueron muy valientes para sacar al PAN del Gobierno del Estado, dado que él de manera personal apostó todo por el proyecto villarrealista y con ello dejar fuera de cualquier jugada política del grupo panista de Reynosa.

Por cierto, es probable que el presidente de la República esté en Tamaulipas la semana que viene y en la cual, seguro se recordará la lección que el pueblo de esta entidad le dio al panismo.

Vale recordar a un año de triunfo regeneracionista que la tortuosidad del proceso para ratificar en los documentos de los Tribunales el triunfo alcanzado en las urnas el cinco de junio del año pasado, estaba ganado desde esa fecha, sin embargo, las alternativas previstas en la Ley de Medios de Impugnación debieron de agotarse en los tiempos previstos por la Ley, por ello, corroborar el resultados establecido en la constancia de mayoría que fue entregada el 11 de junio al doctor Villarreal Anaya debió sucederé hasta fines de septiembre pasado.