*El producto marino está siendo sustituido por el camarón de granja
Juan Gallegos
La extensión de la pasada veda del camarón en el Golfo de México sólo ocasionó una pérdida económica importante en los armadores y la cada vez mermada flota camaronera de la región, que a su vez propicia que la comercialización del camarón de granja sea más recurrente entre la población.
El comerciante de pescados y mariscos en Tampico, Antonio Gutiérrez Guerrero, recordó que fueron seis meses de prohibición para la pesca del crustáceo, tiempo histórico y nunca antes registrado en la actividad pesquera de la zona.
Resaltó, que en éstos momentos el sector camaronero enfrenta el inicio de la escasez del producto, ya que fue muy poco tiempo que estuvieron en altamar y lagunas, además de que la corrida sufrió un claro desfase que provocó bajos porcentajes de captura.
Puntualizó, que hoy los armadores cargan con altas perdidas a consecuencia de una extensión en la prohibición para la pesca, que al final no dio resultados debido a que el tamaño del crustáceo no mejoró como lo esperaba la autoridad reguladora.
El comerciante del mercado la Puntilla, resaltó que la flota camaronera de la zona sur está en vías de desaparecer tras el revés obtenido en la temporada de captura pasada, además de que se tuvo la necesidad de traer camarón de Panamá y de otros países para tratar de normalizar la demanda en México.
«En esta temporada no hubo producto y se tuvieron que ir hasta la sonda de Campeche, y otros más a la parte norte con EUA, lo que representa más gasto para los empresarios armadores», dijo
Recalcó, que los comercializadores del camarón de granja han aprovechado la coyuntura para acomodar el producto en la entidad, al grado que en los próximos seis años el 40% de la población podría estar consumiendo el crustáceo sembrado en la granja.
«En la zona ya hay más granjas acuícolas que están siendo apoyadas por las autoridades, mientras que los armadores siguen batallando más cada año», reveló
Destacó, que la flota camaronera de la región está en franco declive, aunado a la baja producción en altamar, sigue sin contar con subsidios del Gobierno Federal para recuperar algunos navíos que están en malas condiciones.
«La veda pasada fue una catástrofe, ojalá que en este año mejoren las cosas en el sector pesquero de la región», declaró





