TamaulipasTitulares

Llama Consejo Agropecuario a CILA a «no matar» a Tamaulipas con firma del acta 330 que viola el Tratado de 1944

*La viabilidad de la frontera de Tamaulipas en su desarrollo agrícola, industrial y de servicio s ve amenazada por el acta 330 de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, que prevé sacrificar agua de Tamaulipas para cumplir compromisos internacionales con Estados Unidos. Productores lanzan enérgico rechazo y llamado a no firmarla por la Comisionada mexicana ante CILA Adriana Reséndez Maldonado.

Por: Víctor Terrazas

Cd. Victoria, Tamaulipas, 12 de diciembre de 2023.– El Consejo Estatal Agropecuario de Tamaulipas, demandó a Adriana Reséndiz Maldonado Comisionada Mexicana ante  la Comisión Internacional de Límites y Aguas (México-EUA) no firmar el Acta 330 que viola los acuerdos del Tratado Internacional de 1944, en aras de dar predictibilidad a la entrega a Estados Unidos de aguas en el Bajo Rio Bravo, sobre los derechos de 14 mil usuarios e incluso del consumo humano de un millón 933 mil 009 habitantes de diez municipios de la frontera de Tamaulipas.

Jorge Luis López Martínez, presidente de ese organismo de agricultores, dijo que en estos días se realizará la reunión de CILA, para analizar la situación actual de la distribución de las aguas internacionales y el cumplimiento al Tratado de 1944, con base en el acta 325 que recogió inquietudes sobre el manejo de la Cuenca del Río Bravo y la problemática de los últimos años para el cumplimiento de los compromisos internacionales.

Explicó que si bien es cierto que México ha enfrentado problemas para entregar la cuota anual de 431.721 millones de metros cúbicos anuales que se revisan por ciclos de 5 años, derivando en que se haya tenido que entregar agua de las cuotas correspondientes a los usuarios del distrito 025 del norte de Tamaulipas, como ocurrió en el ciclo 35, esto obedece al manejo inadecuado de las 15 presas, principalmente en la parte alta de la Cuenca del Rio Bravo.

Es lamentable, aseveró, que México esté enfrentando presiones de Estados Unidos para exigir predictibilidad en la entrega de su cuota de aguas internacionales, por la mala administración del agua por parte de la Comisión Nacional del Agua, que opera el sistema de presas desde la Subdirección General Técnica a cago del Ing. Humberto Marengo Magallón, por cierto ex Comisionado Mexicano ante CILA.

Aseveró que ni los 14 mil usuarios del Distrito de Regio 025 Bajo Río Bravo, conformado por 202 mil 548 hectáreas, ni los casi dos millones de personas que habitan en los 10 municipios de la frontera tamaulipeca, Nuevo Laredo, Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo, Díaz Ordaz, Reynosa, Rio Bravo, Valle Hermoso y Matamoros ( 54.79% de la población estatal) permitirán se les condene a la extinción o muerte  con una medida que les cancele su dotación de agua concrecionada que asciende a  mil 183.7 millones de metros cúbico anuales.

No solamente dejaríamos de producir más de un millón de toneladas anuales de maíz, sorgo, algodón, hortalizas y forrajes para la ganadería, sino que entraría en riesgo la vialidad de la pujante zona industrial, comercial y d servicios en que se ha erigido la frontera de Tamaulipas en los últimos 79 años, gracias al  Tratado Internacional de 1944, firmado por el entonces presidente Manuel Ávila Camacho,  el Secretario de Relaciones Exteriores Francisco Castillo Nájera y el Comisionado de CILA.

Recordó que ese Tratado Internacional de Aguas se negoció por cerca de 50 años, tardó dos años en ser ratificado por las Cámaras de Senadores de ambos países y se considera un Tratado responsable y justo, promotor del crecimiento y desarrollo e ambos lados de la frontera, por lo que no debe violentarse ni a la ligera, ni de una manera unilateral o por presiones severas.

El también Vocal Titular por la Sociedad Civil de Tamaulipas en el Consejo de la Cuenca del Río Bravo, dijo que violentar el Tratado de 1944 con un Acta 330 en gestación que cambia radicalmente el espíritu y la legalidad de los acuerdos casi centenarios, sería letal para Tamaulipas, pues se trata de las aguas que en un 98% le corresponden para sus usos agrícola, urbano y de servicios.

Por lo tanto, urgió a la Comisionada Mexicana ante CILA Adriana Reséndez Maldonado y a su Secretario Técnico José de Jesús Luévano Grano, que no firmen el Acta 330 de la CILA, que trascendió ya en el Valle de Texas, a través de Katy Robb, Comisionada de EEUA ante CILA.

Dicha acta, es muy lesiva para México y en particular para Tamaulipas, ya que ahora México se obliga a entregar un tercio de las aguas que escurren por el Río Bravo y que se estiman en 431.721 millones d metros cúbicos anuales, pero el acta 330 prevé el uso total de los escurrimientos del río Bravo, para atender la cuota internacional de Estados Unidos como prioridad.

E incluso asienta que, en el manejo de las presas mexicanas, construidas aledañas a los afluentes del Rio Bravo, se libere agua hasta que estén por arriba de su nivel máximo de operación, situación que castigaría más a Tamaulipas y lo condenaría a su desaparición, pues le cortaría el principal suministro de agua para consumo humano, agrícola, industrial y de servicios.

Por ello, nuestra condena al contenido del acta 330, nuestra exigencia a la Comisionada del CILA Adriana Reséndiz Maldonado a que no la firme, nuestra petición al presidente de México Andrés Manuel López >Obrador a que no firme ningún acuerdo por encima del Tratado de 1944, nuestra exigencia al Senado de la República a que no valide ningún Acta o nuevo Acuerdo Internacional en materia de Agua con Estados Unidos.

Y, sobre todo, la demanda urgente a la CONAGUA en especial al Subdirector General Técnico Humberto Marengo Magallón, a la administración correcta del agua en la Cuenca del Río Bravo, para que no se interrumpa el flujo del agua que permita el cumplimiento cabal con el aprovechamiento equitativo de las aguas internacionales.