Gaceta.
Por: Raúl Terrazas Barraza
Nuevo Laredo, educación y política
En Nuevo Laredo, la tierra adoptiva del maestro Arnulfo Rodríguez Treviño, coincidieron este y el secretario de Educación, doctor Miguel Ángel Valdez García, para la entrega del nombramiento al nuevo responsable del Centro Regional de Desarrollo Educativo: el profesor Joaquín Medina Ontiveros.
Originario de Villagrán, Tamaulipas, pero, nuevoladerense por acogimiento, el secretario general de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE, pudo mostrar ante sus muy conocidos la buena relación que tiene con el funcionario de Educación y que juntos apalancan la estrategia del gobernador, doctor Américo Villarreal Anaya, para la Nueva Escuela Mexicana en la entidad.
También estrenan chamba allá, en la ciudad más alejada de la capital de Tamaulipas, el profesor Gerardo Silva Mendoza como supervisor de la Zona 49 y el maestro Javier Lozano Rodríguez como director de la Secundaria General Número 12 de Nuevo Laredo, cuyos perfiles corresponden a la nueva época de la educación, marcada por el compromiso y la experiencia de los directivos, cuya encomienda es fortalecer el desarrollo escolar en todas sus áreas.
En las tareas que realizaron el doctor Valdez García y el profesor Treviño Rodríguez, estuvieron presentes, por parte del Ayuntamiento de Nuevo Laredo, el titular de la oficina de la presidenta Carmen Cantú Villarreal, licenciado Rolando Guevara González, y el secretario de Educación, Cultura y Deporte, licenciado Juan Ángel Martínez Salazar.
Por cierto, el primero de ellos, Guevara González, es victorense de cepa; sin embargo, tiene casi dos trienios como colaborador de la alcaldesa, pero además es una de varias personas de esta capital que laboran en el Ayuntamiento de aquella ciudad fronteriza. Por tanto, en caso de que sea candidata a la sucesión gubernamental, la parte victorense del equipo de trabajo estaría liderada por quien fue secretario del Trabajo y Previsión Social del Gobierno del Estado en el sexenio 2010-2016.
Por cierto, hace una semana, en el evento realizado en Ciudad Victoria con motivo de los dos años del triunfo electoral de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo como presidenta de la República, si se hubiese tratado de una competencia para ver quién sobresalía más entre los asistentes, entre la alcaldesa Cantú Villarreal y la legisladora Olga Sosa Ruiz, la verdad se la llevó de calle Carmen Lilia, e incluso dio la impresión de que la senadora estaba algo incómoda en el evento, por tantas cosas que se han dicho de ella.
Obvio, al final de cuentas, en caso de que la presidenta municipal no logre ser candidata a diputada federal en 2027, para tener desde la Cámara Baja del Congreso de la Unión una plataforma desde la cual dar continuidad al proyecto para la sucesión gubernamental de 2028, desde el Senado, Sosa Ruiz podría mejorar su marca para cuando llegue el momento de dejar la Cámara Alta.
Los otros
Por el lado del PAN, el otra vez encampañado César Verástegui Ostos ha dicho que, en la contienda para la dirigencia del comité estatal, cuya planilla preside la licenciada Gloria Garza Jiménez, serán propositivos en todo, que no denostarán a nadie ni hablarán mal, sino que buscarán cerrar filas con la militancia, al paso que los panistas quieran.
También andará con ellos, dos porque es parte de la planilla, el diputado local Gerardo Peña Flores, quien, de acuerdo con la lógica, debería estar en la planilla de la ríobravense Omeheira López de García; pero da la impresión de que el reynosense sabe que sus anteriores jefes, los García Cabeza de Vaca, no la harán en esta nueva etapa del panismo tamaulipeco. Por eso, mejor se queda con los cañeros para asegurar su permanencia en el Congreso del Estado por otros tres años, ya que puede reelegirse.
Al cierre del semestre escolar en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y con las graduaciones en puerta a partir de esta semana, el rector Dámaso Anaya Alvarado se mantuvo en el ranking de conductores de universidades públicas como uno de los cinco mejores del país, con base en el resultado de la evaluación nacional de febrero pasado.
La nota de su buen desempeño se refiere a que ha consolidado una de las mejores gestiones a nivel tanto nacional como local, por la gran oferta académica y el buen manejo de los recursos públicos de la institución, los cuales tienen el aval de los entes fiscalizadores.
Los rectores que ocupan las otras cuatro posiciones del top cinco son: el de la UNAM, Leonardo Lomelí Venegas, a quien le atribuyen un 62 por ciento de aprobación en su desempeño, al tener una gestión bien calificada por su impacto internacional. El segundo sitio corresponde a la doctora Lilia Cedillo Ramírez, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, al reconocerse su gestión de instalaciones y cercanía con la comunidad estudiantil.
El sitio tres es para el rector de la UAM CDMX, Gustavo Pacheco López, por sus estrategias de ampliación de matrícula y la buena reputación que mantiene la universidad y su comunidad frente a la sociedad. El lugar cuatro es el del rector Anaya Alvarado y el quinto lo obtuvo Santos Guzmán López, de la Autónoma de Nuevo León, por el trabajo de mejora de los planteles y el alto nivel que tiene la investigación de esa institución.
En el caso de Tamaulipas, si se tomaran en cuenta dos elementos clave para el crecimiento de las universidades, como el impacto en el desarrollo económico y social de la población al entregar profesionistas competitivos y con herramientas suficientes para transformar sus entornos, y el trabajo coordinado con el Gobierno del Estado, así como el respaldo absoluto del gobernador Villarreal Anaya, quizá en el top cinco de los mejores rectores Anaya Alvarado, mínimo, avanzaría un lugar más, si no es que dos.



