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Universidad humanista

Gaceta.

Por: Raúl Terrazas Barraza

Universidad humanista

Mantener la unidad de la comunidad universitaria, que es uno de los compromisos del Rector Interino, Médico Dámaso Anaya Alvarado y enfocar todas las acciones a formar profesionistas con alto sentido social y que sean competitivos para desarrollarse en proyectos propios y aquellos que lleguen a sus manos desde las empresas o las instituciones, suena interesante.

Obvio, si a esto se agrega la importancia de rescatar el respeto a la institución con una administración abierta, democrática y trasparente, que requiere el trabajo de todos, el tamaño del compromiso del Rector deja un mejor sabor de boca, porque además perfilará la UAT para que sea Universidad humanista en todos los sentidos.

El nuevo Rector que rindió protesta ese viernes primero de diciembre ante la Asamblea Universitaria, luego de que la Junta Permanente, aprobó su designación para el puesto que dejó vacante el contador Guillermo Mendoza Cavazos tras renunciar debido a que ya no contaba con el consenso de los Directores de las Unidades Académicas, porque 23 de 26 de ellos estuvieron de acuerdo con su remoción.

Para cumplir con las formalidades de tipo legal y al conocerse la decisión del ahora exrector, debió de reunirse la Junta Permanente para citar a Asamblea Universitaria y en esta dar a conocer a la comunidad de la UAT los movimientos que se daban en el liderazgo mayor, para que, se nombrara al Rector interino, a fin de que la institución mantenga la dinámica de sus acciones en todos los niveles.

La Asamblea fue presidida por el secretario General de la Universidad, Arquitecto Eduardo Arvizu Sánchez, de quien se habla que también podría renunciar en los próximos días, así como, varios más de sus compañeros y aunque quizá no sea en solidaridad a la dimisión del contador Mendoza Cavazos, sí para dejar los espacios libres y que el Rector interino pueda colocar a gente de su confianza en cada sitio académico, administrativo y operativo.

El médico Anaya Alvarado, se convirtió de manera inmediata en el orgullo de la Faculta de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UAT, de la cual egresó y de la que es catedrático y, como fuera señalado por el Director de la Facultad, Doctor Flaviano Benavides González, la designación hecha por la Junta Permanente es un hecho histórico, porque, por primear vez un egresado de Veterinaria llega a ser Rector.

Y vaya que varios buscaron en su momento esa posibilidad, sin que llegara, como sucedió a los médicos Julio Martínez Burnes, Edgar Alberto López Acevedo y Fernando Arizpe García.

Hace algunas semanas el Rector interino estuvo en la Facultad de Veterinaria en su calidad de secretario de Desarrollo Rural, pesca y Acuacultura, con motivo de actos académicos a los cuales acudió con la representación del Gobernador de la entidad, Doctor Américo Villarreal Anaya, sin que nadie esperara que, transcurrido algún tiempo las cosas cambiaría, y ahora podrá asistir a su alma mater en calidad de Rector y en la que despachó como Secretario Técnico.

Hubo comentarios sobre la información que se requerirá a todas las áreas de la Universidad para saber el grado de desempeño y también que podrían iniciarse revisiones a fondo en áreas administrativas y financieras, porque a partir de este mes de diciembre la encomienda es trabajar y hacerlo muy bien, por tanto, fue solicitado a Directores y sus colaboradores a dar cien en sus actividades.

Respecto a las auditorías en las áreas administrativas y financieras el Anaya Alvarado hiso ver que se analizará la vialidad de llevarlas a cabo.

De las primeras impresiones comentadas por asistentes a la Asamblea Universitaria, el hecho de que pretenda rescatarse el respeto de la Universidad, se trata de palabras que fueron interpretadas de dos formas, que haya personas den todo por la UAT y la sirvan como institucionalidad y la otras, es que durante los rectorados anteriores, llegaron a cargos relevantes, personas que no solo hicieron que se perdiera el respeto a la UAT, sino que le hicieron mucho daño, porque antepusieron intereses personales y de grupos al loable trabajo de preparar profesionistas bien capacitados y competitivos para contribuir al crecimiento de Tamaulipas en los órdenes técnico, económico, comercial y social.

Llegado el momento, es decir, dentro de seis meses, mantener la unidad en la UAT y verla como una institución humanista que logrará mayores niveles académicos, podrían ser elementos suficientes que den vida a un nuevo proyecto de liderazgo en Anaya Alvarado, es decir, que sea el candidato natural para la elección de Rector y de esa forma tener su primer periodo como tal y si las cosas salen bien, cuatro años después puede apuntar a la reelección.