Columnas

A Ciudad Victoria se le va el avión

Gaceta.

Por: Raúl Terrazas Barraza

A Ciudad Victoria se le va el avión

Por como andan las cosas en Aeromar, la empresa que conecta Ciudad Victoria, con la capital del país, es seguro que muy pronto se acaban los vuelos.

En los últimos tres años, la frecuencia de vuelos bajó de dos o tres diarios a dos o tres por semana, de tal forma que, cientos de viajeros tuvieron que buscar otras alternativas para trasladarse a la Ciudad de México, incluso ya existen personas que buscan lugares en vehículos particulares de quienes deben estar allá y por la dificultad de los vuelos viajan por carretera.

Quienes nos se van en vehículos hasta la capital, del país, si tienen que irse a la ciudad de Tampico o Monterrey para tomar el avión y estar a tiempo a fin de cumplir con las actividades que deben de llevar a cabo por negocios o reuniones de la función pública.

En el supuesto de que el presidente de la República, Don Andrés López Obrador tuviera que acudir a gira de trabajo a Ciudad Victoria y para la fecha que suceda ya no está Aeromar, solo habrá de dos sopas o ya no viene o vieja como muchos victorenses por Tampico.

La empresa aérea que desde 1987 da servicio a la capital de Tamaulipas, es decir, hace 35 años, llegó a tener hasta siete frecuencias por semana que incluían hasta los fines de semana, además de que, llegó a conectar a casi 25 destinos del país, con aviones que se suponía económicos porque gracias a su tamaño los costos de operación eran menores y podía tener rutas con escalas que fueron exitosas.

México-Ciudad Victoria-Matamoros fue una de ellas, Ciudad Victoria-México-Acapulco otra y al menos dos que conectaban al norte de Tamaulipas con ciudades del sureste mexicano, en especial los destinos de playa como Huatulco y Cancún o bien Tuxtla Gutiérrez, en el estado de Chiapas.

En el caso de que Aeromar se vaya de Victoria, porque la empresa está sumida en deudas, más de 200 millones de pesos de sus trabajadores, 75 millones a la empresa Aeropuertos y Servicios Auxiliares por combustibles, más de 100 millones de pesos por pago de servicios en el Aeropuerto de la Ciudad de México y decenas de millones de pesos al SAT, dependencia esta última que intervino la caja de la empresa aérea para garantizar pagos a sus empleados.

Dicen quienes saben, que es mismo camino en el que cayó otra empresa mexicana, Interjet, que fue intervenida por Hacienda y de allí ya no se levantó quebró en 2020 y todavía en el Aeropuerto de la Ciudad de México hay aviones varados desde hace más años, los cuales no pueden ser removidos, porque cuesta mucho dinero hacerlo.

De quebrar en este año Aeromar, será una víctima más de la crisis económica que agobia al país, de la pandemia y de la administración estatal.

Así como el ahora diputado local plurinominal del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, PMRN, el empresario Javier Villarreal Terán le tocó negociar en el 2006 cuando era Secretario de Turismo del Gobierno priísta de Eugenio Hernández Flores con Aeromar, para que se quedara con los vuelos que dejó la desaparecida empresa Aerocalifornia, tendrá que hacer lo mismo con Aeroméxico para que de servicio en la ruta Ciudad Victoria-Ciudad de México, en su calidad de Secretario de Turismo que dicen será en el Gobierno del Doctor Américo Villarreal Anaya.

Dicho en palabras actuales, la capital de Tamaulipas entrará en una etapa de cero conexiones aéreas, debido al a crisis y a que las empresas quiebran porque la demanda de pasaje es reducida y los clientes principales eran funcionarios de los gobiernos Federal y Estatal

Los otros.

Por varios meses el alcalde de Ciudad Victoria, Eduardo Gattás Báez, no debe acudir a encuentros masivos con su pueblo porque pone en riesgo su salud.

Resulta que de nuevo está convaleciente con COVID-19 y por tanto, tiene que ausentarse de trabajar y desde luego también su esposa, aunque hay datos en el sentido de que ella en repetidas ocasiones suspende eventos, que ojalá sea para evitar aglomeraciones y evitar el coronavirus.

El secretario General de la Sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Alfonso Sierra Medina, realiza encuentros con los trabajadores de las Unidades de la dependencia para informar que ante posibles cambios en el esquema de trabajo, los derechos laborales de sus agremiados ya sea de base y homologados, están a salvo y que, en las mesas de trabajo que se lleven a cabo de aquí al 2023 para el tema de la incorporación a una forma diferente a la actual tanto la dirigencia nacional como la estatal defenderán desde una hasta miles de plazas.

Esta semana acudió a reuniones de diferentes unidades de la Secretaría de Salud y tras agotar su agenda enfiló a la zona fronteriza para reuniones este viernes en Nuevo Laredo y después otras ciudades.

También ha comentado a los trabajadores de salud que hay una gran disposición del Gobernador electo de la entidad, Doctor Américo Villarreal Anaya para apoyar al persona sindicalizado de la Secretaría de Salud y que, con él se concretará la basificación de cientos de trabajadores extraordinarios.

La presencia del más alto acumulo de sargazo, una macroalga que invade las costas del Golfo de México, tiene en jaque las actividades turísticas, ya que se convierte en grave problema porque afecta las actividades recreativas y turísticas, con la gran desventaja de que, retirarlo cuesta un mundo de dinero que no tienen las empresas hoteleras o restauranteras, tampoco los Ayuntamientos que tienen playas y a lo mejor ni los gobiernos de las entidades.

El sargazo en las playas es producto de un fenómeno natural que no puede evitarse y fue en una ocasión, hace más quizá una docena de años que generó graves problemas porque las macroalga llegaron a las playas impregnadas de chapopote o algún tipo de residuo de la industria petrolera. Será cosa de tiempo para que el fenómeno desaparezca, aunque, mientras eso sucede las autoridades deben intentar el retiro del sargazo y enterrarlo en la arena, como sucede en las costas de Florida en el propio Golfo de México.