A MI MANERA
Por Tello Montes
Carnita con sabor a grilla
En Tamaulipas ya empezó a oler a 2028… y la primera carne al asador la aventó desde Victoria el diputado local Armando Zertuche Zuani, quien prácticamente destapó a Maki Esther Ortiz Domínguez rumbo a la gubernatura… pero no para echarle porras, sino para tundirla con todo.
Y vaya manera de abrir fuego.
Decir que la ambición política de Maki es “una enfermedad del alma” no es cualquier frase improvisada. No fue un resbalón. Fue un misil político cuidadosamente calculado, con destinatario y mensaje directo: en Morena ya comenzaron las patadas bajo la mesa por la sucesión en Tamaulipas.
Porque, aunque Zertuche quiso envolver el golpe en un discurso de “ética” y “aspiraciones legítimas”, en el fondo lo que dejó claro es que dentro de la 4T hay quienes ya no están dispuestos a seguir soportando el doble juego político del clan Ortiz-Peña.
Y es que el diputado abrió una caja peligrosa: acusó públicamente que Maki y su hijo, el alcalde Carlos Peña Ortiz, llevan tiempo operando para el Partido Verde mientras siguen cobijados por Morena.
Traducido al español político:
les dijo oportunistas.
Pero además dejó entrever algo todavía más delicado… que desde el centro del país les permitieron entrar a Morena no por convicción ideológica, sino porque necesitaban la estructura electoral de Reynosa.
O sea: primero los ocuparon… y ahora muchos dentro del movimiento sienten que ya se quieren adueñar de la plaza.
Ahí está la verdadera carnita de esta grilla.
Porque Zertuche no sólo criticó una aspiración. Lo que realmente hizo fue marcar territorio y prender los focos rojos sobre una eventual candidatura de Maki para el 2028.
Y eso significa que el destape ya comenzó.
Aunque todavía falten años para la sucesión, las tribus morenistas ya empezaron a enseñar los dientes. Porque en política nadie dispara así nomás por ocurrencia. Cuando un diputado sale a decir que una aspiración es “una enfermedad del alma”, es porque atrás ya hay grupos moviéndose, midiendo fuerzas y tratando de frenar proyectos.
La lectura es clarísima: a Maki ya la ven jugando para gobernadora.
Y también clarísimo que dentro de Morena hay quienes no la quieren dejar pasar.
Porque una cosa es sumar votos…
y otra entregar el control político del estado.
La guerra apenas empieza.
Y Reynosa ya puso el primer platillo de la sucesión.
EN OTRO TEMA…, Matamoros volvió a presumir lo que pocos municipios fronterizos pueden sostener con hechos: capacidad industrial, conexión internacional y terreno fértil para las inversiones.
En la inauguración de la Expo Proveedor Industrial Matamoros 2026, el alcalde Beto Granados aprovechó el escaparate para mandar un mensaje claro: Matamoros no quiere quedarse viendo pasar el crecimiento económico… quiere ser protagonista.
Y no es casualidad. La ciudad sigue consolidándose como una plataforma estratégica para la manufactura y la exportación, donde la industria maquiladora continúa siendo el motor que mueve empleos, derrama económica y desarrollo.
El evento también sirvió para que el sector empresarial dejara algo muy claro: hoy ya no basta tener mano de obra barata o ubicación privilegiada en la frontera. La competencia global exige calidad, adaptación y capacidad operativa de alto nivel.
Ahí fue donde INDEX Matamoros apretó el discurso y puso sobre la mesa el verdadero reto: mantener a Matamoros competitivo frente al mundo.
Además, desde el Gobierno del Estado se vendió estabilidad financiera como carta fuerte para atraer capitales. El secretario de Finanzas, Carlos Ramírez González, presumió que Tamaulipas logró reducir deuda y mantener disciplina fiscal, algo que en tiempos de incertidumbre económica pesa bastante ante inversionistas.
La presencia de autoridades estadounidenses y representantes nacionales de INDEX confirmó que Matamoros sigue en el radar industrial binacional.
Porque mientras otras ciudades pelean reflectores políticos, Matamoros está apostando a los reflectores económicos.
Y ahí… está la verdadera competencia del futuro.
POR OTRA PARTE…, La UAT ya no quiere formar jóvenes solamente para quedarse en el aula… ahora busca lanzarlos al mundo real, al terreno empresarial y hasta a escenarios internacionales.
El rector Dámaso Anaya dejó claro que la universidad está apostando fuerte por cambiarle la mentalidad y las expectativas a sus estudiantes, abriendo puertas en empresas de talla mundial como Disney, así como en instituciones de alto nivel como la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Y los números hablan solos.
Mientras al inicio de la administración apenas 80 alumnos tenían oportunidad de realizar estancias fuera del estado, hoy ya son 627 jóvenes los que han salido a vivir experiencias académicas y laborales en otras regiones y países.
La UAT está entendiendo algo clave: el futuro profesional ya no se construye únicamente con títulos, sino con experiencia, vinculación y contactos reales con el sector productivo.
Por eso, la alianza con los clústeres automotriz y eléctrico-electrónico representa mucho más que una reunión empresarial. Es la señal de que la universidad quiere caminar de la mano con la industria y alinearse a las necesidades económicas de Tamaulipas.
Además, la máxima casa de estudios sigue fortaleciendo infraestructura tecnológica y proyectos estratégicos en temas como el Puerto Seco de Victoria y el Puerto de Matamoros, metiendo a sus investigadores y estudiantes en asuntos donde se mueve el verdadero desarrollo económico.
La apuesta de Dámaso Anaya parece clara: convertir a la UAT en una universidad menos encerrada en lo académico… y más conectada con el mundo, la tecnología y las grandes oportunidad





