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Las medicinas hasta septiembre

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Oscar Contreras Nava

Las medicinas hasta septiembre

La habilidosa chiapaneca secretaria de Salud, Gloria Molina Gamboa, en su encuentro con la prensa mostró su capacidad para manejar las situaciones de crisis por la que pasa el Sector Salud de Tamaulipas. Fue tan magistral su manejo de la esgrima verbal, que minimizó con argumentos muy válidos, lo que sucede en los hospitales del estado.

Sin duda que todo proceso de cambio genera crisis, resistencias, enojos y molestias por quienes lo sufren y es que cambiar inercias, inmovilizadas por el tiempo, provocan ceguera temporal para no ver que se quiere mejorar en el sistema de salud.

Claro que esto podría ser en ciertos momentos hasta inhumano, porque eso de no tener medicinas, material para curación o para realizar una mínima cirugía,  parecería increíble, inusitado y que va contra uno de los derechos fundamentales que tiene el hombre como es la salud, pero sólo es cuestión de tiempo, hasta septiembre, para que todo vuelva a la normalidad.

Y es que el Sector Salud de Tamaulipas cambió a su proveedor de medicinas, por uno que cobrará lo que es justo, que tiene experiencia y que surte a los estados donde sus farmacias tienen el 100% de lo que se ocupa y eso garantiza que tendremos un servicio más eficiente.

Por lo pronto, sí usted tiene un padecimiento, dolencia repentina o síntomas de que le va a dar una gripa, chorrillo o un golpe de calor, es importante que tenga mucho cuidado con lo que hace, come y se divierte, porque si es derechohabiente del Seguro Popular y del gobierno estatal, le informamos que hasta septiembre podrá ser atendido con una mayor capacidad por sus doctores.

Es decir, no tiene permiso de enfermarse, sentirse mal o tener un accidente, porque en los Hospitales Generales de Tamaulipas no tienen medicinas, ni curitas y mucho menos, medicinas para contrarrestar el cáncer o el sida.

Lo importante de todo y es lo que no se ha dicho, y es que el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca logró quitarle “a los que se fueron”, uno de los más grandes negocios que tenían y con el cual, a costa de los tamaulipecos, ganaban enormes cantidades de dinero y en muchas ocasiones, hasta vendiendo medicinas caducadas o de mala calidad.

Eso es lo que los colaboradores de García Cabeza de Vaca deberían informar con un poco más de detalles del porqué se cambió al proveedor de medicinas, ya que contratar uno nuevo no se hizo así no más porque sí…. ¿Verdad?

Por ello, es que los priistas en el Congreso y sus dirigentes no dicen nada, porque saben que si hablan, reclaman o gritan, les van a faltar manos para defenderse de toda la corrupción que les han encontrado especialmente en el Sector Salud de Tamaulipas.

Pero bueno, ese asunto ya lo tiene la Contraloría estatal y esperamos que actúe si es que existe alguna irregularidad que perseguir.

Por otra parte, es importante comentar que la titular de la secretaria de Salud, Gloria Molina Gamboa, ha confesado que conoce Tamaulipas desde el pasado mes de octubre, pero como están las cosas al interior de esa dependencia, eso es lo que menos importa, si cumple con responsabilidad, eficiencia y honestidad con su trabajo.

Habremos de recordar que hemos tenido secretarios de Salud que son muy tamaulipecos, que tienen en su pecho grabado el cerro del Bernal, pero son los que han promovido la corrupción, la desviación de recursos, la creación de plazas innecesarias, ascensos irregulares y hasta el pago de compensaciones a quienes no lo merecen.

En fin, siempre los cambios son dolorosos, a veces más a veces menos, especialmente cuando se hacen en las áreas más sensibles del gobierno y se toman decisiones que afectan de manera directa nuestra vida, pero esperamos que esta medida que lleva a cabo el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca, sirva para que tengamos un Sector Salud más eficiente y con una mejor capacidad para responderle a los tamaulipecos.

Apunte final. Los priistas se reunieron en su asamblea estatal y buscan cambiar pero con los mismos, lo cual es imposible. Quieren ser transparentes, honestos y autocríticos, cuando en 86 años nunca lo fueron. Necesitan aprender a ser oposición pero no sabe cómo hacerlo. No tienen coraje ni la agallas para defenderse, los envuelve la corrupción, la impunidad y eso los hace endebles.

Siguen los mismos de siempre y no se ve ni cambio alguno en el mensaje. Continúan atolondrados por la derrota y es tal su amodorramiento que Baltazar Hinojosa Ochoa mejor ni asiste a sus reuniones.

Se ven muy contentos de verse, se abrazan, se besan, se alientan, pero no tienen alguien que tenga suficiente fuerza moral, que sea honesto y quiera al PRI como partido, no como trampolín para llegar o ganar una posición y dinero. Es decir, fama y poder. Son un caso perdido… hasta el día de hoy, mañana quién sabe… ya lo dirá su presidente Enrique Peña Nieto.

http://oscarcontrerastamaulipeco.mx/