*Advierte que el único delito es pedir apoyo para alimentarse
Juan Gallegos
Don Ernesto Mar Rivera, y su perro de compañía «El Pirata» se les observa casi a diario en las principales calles de la zona centro de Tampico.
Dice que su único delito es pedir ayuda a la población para poder alimentar con croquetas a su perro de compañía de nombre «El Pirata» y poder comer un poco, de lo que la gente le dona de corazón.
Se les puede observar andando en la zona de los mercados municipales, sin embargo, en ocasiones ha sido maltratado por personal que se encarga de la seguridad en el nuevo mercado.
«Me discriminan. Me han maltratado con mi perro. Hay personas muy prepotentes cuidando los mercados», advierte mientras hace un breve alto en la zona peatonal de la calle Díaz Mirón.
«Hace rato me dieron un mazapanazo (un golpe en la cabeza) un vigilante me corrió del mercado, porque dice que mi perro se ensució cuando no es cierto, cuando hay muchos perros callejeros ahí y no dicen nada», dijo
Señala ser originario de Veracruz sin embargo hoy no cuenta con un lugar donde pasar la noche, es una persona en situación de calle.
No teniendo con quién más quejarse o desahogarse, por lo menos, de la situación injusta que vive en algunos sitios, es como se atrevió dar a conocer su pesar a algunos reporteros que en ese momento pasaban cerca.
«Voy a poner una queja en el Palacio con los regidores, a ver si hacen caso, yo solo soy un comensal de los mercados y mi perro siempre me acompaña», mencionó mientras escuchaba música en la zona peatonal, quizá como aliento para tratar de pasar el rato amargo que vivió en esta ciudad humanista.






