David Ed Castellanos Terán
@dect1608
Entre la gira y el misterio
Hay políticos que salen corriendo cuando aparece una crisis mediática. Hay otros que se esconden detrás de un comunicado. También existe el títere o fachada, que pareciera que es el mandatario, pero es un sometido y, para tomar decisiones, le pide permiso a uno y otro. La lista pudiera ser interminable, pero, entre todos estos y más, se encuentra el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya.
Mientras medio México discute una publicación del diario Los Angeles Times, él sigue inaugurando en sus andadas, echándole ojo a los programas sociales, hablando de hospitales, carreteras, becas y bienestar como si nada estuviera ocurriendo.
Y eso está chido. Suceda lo que suceda en esta extensa campaña venida del norte, el gobernador de Tamaulipas debe seguir su ruta, su agenda pública, porque del otro lado de la frontera todavía intentan descifrar exactamente cuál es su papel dentro de la narrativa construida por el periódico norteamericano.
De hecho, el propio periodista Steve Fisher, autor de la investigación, reconoció en una entrevista televisiva que aún no le queda claro si Américo Villarreal está colaborando con autoridades estadounidenses en alguna investigación o si forma parte de las personas sujetas a revisión. Un pequeño detalle para la mesa de redacción; algo así como: los que lanzaron la bomba no saben pa’ dónde la aventaron.
Pero, bien… allí tienen a Morena con una probadita de su propio chocolate del “bienestar” que durante años recetó con singular alegría. Vean al exgobernador Cabeza de Vaca; por eso se fue más cachetón de cómo llegó al poder. Sí o acaso ya se les olvidó; en el obradorismo vimos desfilar expedientes mediáticos, filtraciones, investigaciones periodísticas y acusaciones públicas que muchas veces eran suficientes para instalar una sentencia política antes de que existiera una sentencia judicial. ¡Pinchi AMLO!
Mientras tanto, Américo sigue recorriendo Tamaulipas hablando de resultados. Presume más de 24 mil millones de pesos anuales en programas de bienestar, más de 800 mil beneficiarios, hospitales en construcción, infraestructura carretera, modernización aduanera y una mejora en las finanzas estatales reconocida por organismos evaluadores.
También presume una administración que, según sus números, ha logrado reducir costos administrativos, fortalecer la recaudación y disminuir la presión de la deuda pública.
Así va Américo, muy a su estilo, pero, consciente de que, digan lo que digan en EEUU, los periodistas mexicanos y tamaulipecos, incluso, lo que piensen en su casa no vale nada, y será el tiempo el que marcará la pauta, el ritmo y validará lo que venga. Así que dos años del triunfo de la presidenta Claudia Sheinbaum y con el respaldo que ha brindado a Tamaulipas, los resultados ahí están; bajo los principios de un gobierno humanista y con el manejo honesto de los recursos, dice AVA: “Se avanza desde el punto de vista social, de equidad, de justicia distributiva y de oportunidades más justas para todos y todas”, expresó el gobernador, durante el programa «Diálogos con Américo».
En la intimidad… La Universidad Autónoma de Tamaulipas, bajo el liderazgo del rector Dámaso Anaya Alvarado, puso en marcha un curso-taller de Economía Circular para el Desarrollo Sostenible que involucra a docentes, investigadores, estudiantes, personal administrativo y dependencias gubernamentales de todo el estado.
Puede parecer un tema técnico, pero no lo es.
Hablar de economía circular es hablar de cómo producir más desperdiciando menos. De cómo reutilizar recursos. De cómo enfrentar los desafíos ambientales que ya están tocando la puerta de Tamaulipas a través de sequías, estrés hídrico y cambios climáticos cada vez más evidentes.
La apuesta universitaria contempla capacitación durante siete semanas, proyectos aplicables a espacios universitarios y una mirada hacia la transición energética que inevitablemente marcará las próximas décadas.
A veces la política se consume en el escándalo del día.
La academia, en cambio, suele trabajar para resolver los problemas de los próximos veinte años.
Y esa diferencia, aunque no siempre genere encabezados, también merece ser contada.




