ENROQUE
LIBERTAD DE EXPRESIÓN, EJERCICIO ABUSIVO
JOSÉ LUIS HERNÁNDEZ CHÁVEZ
La libertad de expresión, parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU desde 1948 y que en México fue instituida el 7 de junio d 1951 por el gobierno del presidente Miguel Alemán Valdez, es sin duda uno de los derechos fundamentales que todos tenemos.
Es base de la democracia e indispensable para el pluralismo, pero no es un derecho absoluto. Las leyes le imponen límites, no ampara el discurso de odio, tampoco la incitación a la violencia ni la difamación, mucho menos la información falsa en perjuicio de otros.
La constitución política de México la garantiza en los artículos 6 y 7 como un derecho inviolable que no está sujeto a ninguna censura, salvo en los casos en que ataque a la moral, los derechos de terceros, provoque algún delito o perturbe el orden público.
La famosa frase “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta con la vida el derecho que tienes a decirlo”, atribuida a Voltaire, pero que, a decir de otros, fue acuñada por la escritora británica Evelyn Beatrice Hall en su libro “los Amigos de Voltaire”, demuestra la fuerza que tiene el precepto de exponer tu opinión sobre el tema que te parezca.
No obstante las limitaciones legales, la norma es trasgredida constantemente, en algunos casos por las autoridades gubernamentales encargadas de respetarla, en otros por los propios comunicadores, que, amparados en la tolerancia, en vez de utilizarla para denunciar los abusos del poder, la emplean frecuentemente para denostar, mentir y difamar.
La influencia social y política alcanzada por el ejercicio del libre albedrío, sobre todo ahora a través de las redes sociales, es de tal magnitud que alguna vez la comunidad de integrantes del gremio de periodistas y medios de comunicación fue denominado el cuarto poder, después de los tres del Estado
“Vosotros sois el cuarto poder”, enunciado que, según algunos, fue pronunciado por el político y filosofo irlandés Eduardo Burke y, a decir de otros, por el británico Thomás Macaulay. El primero lo habría proferido en la Cámara de los Comunes a finales del siglo XVIII y el segundo en 1928 cuando escribió que la galería de los periodistas que cubrían la fuente informativa, se había convertido en el cuarto poder del reino.
ARMANDO CONSOLIDA POPULARIDAD
En asuntos de otra índole, el alcalde de Altamira, Doctor Armando Martínez Manríquez, repitió por quinto mes consecutivo como uno de los ediles con más alta calificación, tanto estatal como nacional.
De acuerdo a una encuesta levantada el 4 de julio por la firma Massive Caller, el jefe edilicio ocupó otra vez el primer lugar en la entidad con un respaldo ciudadano de 72.2 por ciento y se posicionó en el segundo en percepción de confianza con un 46.2 puntos porcentuales.
En el ámbito de la República, Martínez Manríquez apareció en la posición número diez, también con una puntuación del 72. 2, que refleja el respaldo popular a las acciones, programas y políticas que cuenta el titular del ayuntamiento implementadas en benefici0 de la población a la que gobierna desde hace casi cinco años.
La medición indica asimismo que el alcalde de Madero, Erasmo González, se ubicó en el tercer sitio con 50.6 %, en tanto que la presidenta de Tampico, Mónica Villarreal, el séptimo con 38.o puntos.
PLEITOS DESARTICULAN AL PAN
Antes de concluir, por otra parte, el obús hipersónico envenenado de huachicol lanzado desde algún lugar de Texas por el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca contra la planilla de Gloria Garza y el Truko que denunciaba incluía a un elemento vinculado a la venta de combustible robado, José Alejandro Llanas Alba, agudizó las pugnas políticas que tienen al PAN de Tamaulipas en una situación crítica.
El proyectil dio en el blanco y demostró que el grupo de Verástegui Ostos no es tan intachable como sus partidarios alardean.
Cabe señalar, además, que, aunque se supone que el pleito era únicamente entre cabecistas y anticabecistas, la realidad es que, por otros motivos, en el sur del Estado los panistas tampoco han podido fortalecer la unidad panista de cara al proceso electoral de 2027.
En la elección de la nueva dirigencia del partido albiazul en Tampico del 14 de septiembre de 2025, por ejemplo, surgieron nuevos resentimientos. El ex alcalde Chucho Nader había prometido que no metería las manos por ninguna de las candidatas, sin embargo, a la hora de las votaciones pidió que votaran por Beatriz Rodríguez.
Los integrantes de la planilla perdedora encabezada por Lizbeth García Aldape acusaron a Chucho de traición e impugnaron el resultado de las votaciones ante los tribunales electorales por presuntas irregularidades.
Las discrepancias internas se reactivaron cuando la actual dirigente violo el principio de imparcialidad pues al hablar de los aspirantes a candidato a la alcaldía solo mencionó a Nader, a sabiendas de que también aspira a la postulación el regidor Edmundo Marón.




