El Campeonato Mundial de Fútbol 2026 en que México es anfitrión con Estados Unidos y Canadá, nos ha permitido disfrutar de formidables encuentros deportivos.
Valorar estilos de juego diferentes, apreciar las fortalezas de jugadores de diversas razas y colores de piel, así como sentir el rol de anfitriones, apreciando más todo lo bueno que tiene este país y que asombra a los visitantes.
Y de gran importancia, ver el crecimiento de la selección mexicana, que ha sabido jugar en equipo y dar varios triunfos sobre rivales tradicionales y emergentes.
Este día, el TRI se mide en la cancha ante un adversario fuerte, la selección de Inglaterra, por lo que será hasta ahora la mayor prueba del torneo, pues se trata de un país futbolero con una de las ligas más importantes del mundo.
Llegar hasta esta etapa, sin duda ya es un gran triunfo de esta selección nacional. No ha perdido un solo partido y tampoco ha recibido goles.
Poco a poco, los seleccionados han sabido coordinarse mejor, jugar en equipo y en esa dinámica aprovechar la fortaleza de las individualidades en la delantera, así como tejer la mejor defensa para frenar los embates de los adversarios.
Ningún partido ha sido fácil, pues el nivel de este deporte ha mejorado sustancialmente en el mundo en esta era del internet y las nuevas tecnologías, que han acercado a través de las pantallas a los mayores talentos hasta los barrios más apartados de cada rincón de la tierra.
Los partidos de Argentina contra Cabo Verde o el de Marruecos ante Brasil, son pruebas fehacientes de ello y que en esta nueva era del balompié ya no hay adversarios pequeños.
Las lecciones del equipo tricolor, quizá las más grandes que nos han dejado en este Mundial 2026, han sido fuera de la cancha, Por ejemplo, nos han sacado de la rutina de las confrontaciones políticas y mostrado que como nación hay más cosas que nos unen que aquellas que nos dividen.
Asimismo, que unidos como país somos capaces de sumar fortalezas y tapar debilidades para dar mejores resultados en todos los campos del quehacer nacional.
Y algo fundamental, que debemos ser un gran equipo a la hora decisiva para enfrentar de la mejor forma los retos, desafíos, emergencias, contingencias y ser capaces se avanzar en las cosas importantes con nuestros propios planes y estrategias.
Independientemente de lo que ocurra este domingo en la cancha el Estadio de la Ciudad de México con la selección mexicana, esos seleccionados ya son ganadores. Al igual que lo somos todos los mexicanos por esas muestras de armonía que nos reafirman como comunidad, como equipo, como nación y como los mejores anfitriones.
Ese es el mejor legado del Mundial 2026 que nos heredará este TRI-2026.
Ya nos mostró varias veces confirmando el ¿Y si sí?, que ha sido sí.
Ahora nos toca a nosotros llevarlo a todos las actividades de la vida ordinaria. ¿Y si sí?
Por lo pronto suerte y oraciones para que nuestra selección mexicana de el mejor partido de la historia mundialista este domingo 5 de julio del 2026 ante los ingleses.
Por cierto, ya que el tema ineludible de hoy es el deporte, donde hubo estadio lleno fue en Victoria el pasado viernes.
Ocurrió en el “Marte R. Gómez” que albergó a unas diez mil personas que acudieron a presenciar el encuentro amistoso entre Correcaminos de la UAT y Chivas de Guadalajara, en el marco de la etapa de preparación para la temporada.
Entre los asistentes al estadio de la Unidad Deportiva “Adolfo Ruiz Cortines” estuvieron directivos del Club Correcaminos y el rector Dámaso Anaya, así como varios funcionarios municipales y estatales y obvio decenas de precandidatos.
Lamentablemente no apareció el añorado gol y con el empate a cero los aficionados se quedaron con las ganas de gritarlo.
El objetivo se logró, Chivas despertó a los aficionados victorenses.
El reto ahora es que parte de esa concurrencia siga acompañando al equipo universitario en el torneo regular de la Liga Expansión MX.
Buen domingo familiar.