Columna Rosa, sólo para Mujeres.
“El rector y la UAT en la cancha social de Tamaulipas.”
Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.
El rector Dámaso de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) ha mostrado una participación activa en la vida social y deportiva del estado, integrando a la universidad en eventos de gran impacto, como las actividades vinculadas al Mundial de México 2026.
Su presencia en espacios públicos no solo aporta visibilidad institucional, sino que también refuerza la idea de la universidad como actor social comprometido con el bienestar colectivo.
Al asistir a encuentros deportivos, inauguraciones y actividades culturales relacionadas con el torneo, Dámaso transmite un mensaje claro, la educación superior no está desligada de las vivencias ciudadanas; por el contrario, forma parte de ellas.
Esa vinculación se traduce en acciones concretas, como ejemplo la UAT, bajo su dirección, ha impulsado programas de voluntariado estudiantil y académico para apoyar la logística de eventos, ofrecer servicios comunitarios y promover la participación juvenil.
Los estudiantes, al involucrarse en estas iniciativas, experimentan un aprendizaje práctico que complementa su formación académica, aprenden a trabajar en equipo, a comunicarse con públicos diversos y a gestionar proyectos en entornos reales.
Para el rector, estos espacios son aulas abiertas donde la universidad y la sociedad se enriquecen mutuamente.
El trabajo conjunto entre la UAT y el gobierno del estado, liderado por Américo Villarreal Anaya (AVA) ha sido otro eje clave.
La coordinación institucional facilita la realización de actividades que exigen recursos y planeación intersectorial, tales como seguridad en eventos masivos, logística urbana, programas de salud pública y promoción cultural.
Al colaborar con la administración estatal, la UAT aporta capital humano y experiencia técnica; el gobierno, a su vez, facilita marcos operativos y acceso a infraestructuras.
Esta sinergia mejora la calidad de los eventos y amplifica su beneficio social, especialmente en comunidades que históricamente han tenido menos oportunidades de participar en grandes acontecimientos.
Más allá de la organización, el rector Dámaso ha procurado mantener una cercanía humana con la gente.
Su estilo combina la visibilidad pública con la escucha activa, ya que asiste a encuentros comunitarios, dialoga con estudiantes y habitantes y además busca integrar sus inquietudes en las decisiones institucionales.
Esa actitud genera confianza y fortalece el sentido de pertenencia hacia dicha institución.
En momentos de celebración como el Mundial, la UAT se percibe no solo como patrocinadora o aliada logística, sino como hogar de la ciudadanía, un lugar donde la alegría deportiva se conecta con la formación de valores cívicos.
La participación del rector y de la UAT en estos espacios también tiene un efecto simbólico, demuestra que la educación superior puede ser puente entre la política, el deporte y la vida cotidiana.
Cuando instituciones públicas trabajan en equipo y con un horizonte social claro, se multiplican las oportunidades para el desarrollo cultural y humano.
Al poner la universidad en la trama de la vida social y deportiva, el rector Dámaso y la colaboración con el gobierno de AVA reivindican una visión humana de la educación, no como torre de marfil, sino como comunidad activa que celebra, escucha y construye junto a su gente.
Ese enfoque no solo enriquece el campus; transforma realidades y siembra la esperanza de un futuro más unido y participativo.