MÉXICO NO CABE EN UN GUIÓN EXTRANJERO

EN PERSPECTIVA

MÉXICO NO CABE EN UN GUIÓN EXTRANJERO

POR: OMAR ORLANDO GUAJARDO LÓPEZ

– ¿Con esos amigos para qué quiere enemigos Maru Campos?

– Sheinbaum cambia de estrategia narrativa y empieza a focalizar señalamiento

tos.Hay sectores políticos y mediáticos mexicanos y de Estados Unidos que siguen observando a México como si todavía pudiera administrarse desde filtraciones, presión narrativa y operadores de opinión. Como si bastara instalar una versión desde Nueva York, amplificarla en algunos espacios nacionales y esperar a que el escenario político mexicano se acomode solo.

Pero algo cambió desde AMLO y quizá todavía no terminan de entenderlo.

Lo ocurrido esta semana con Chihuahua, Maru Campos y los presuntos agentes estadounidenses terminó exhibiendo más cosas de las que pretendía ocultar. La operación parecía sencilla: salir rápidamente a medios nacionales, ordenar la narrativa, minimizar el tema y presentar todo como cooperación técnica en seguridad. Terminó pasando exactamente lo contrario.

En cuestión de horas, la gobernadora transitó de deslindarse parcialmente del tema a reconocer presencia y participación de agentes estadounidenses en operaciones vinculadas a seguridad. Lo que buscaba ser contención terminó convirtiéndose en una cadena pública de contradicciones.

Y entonces apareció el verdadero problema del PAN: la improvisación de personajes políticos.

Durante años, buena parte del panismo construyó la idea de que ciertas crisis podían resolverse mediante entrevistas cómodas, operadores mediáticos y legitimación desde algunos espacios nacionales históricamente alineados con su visión política.

Así operaron durante el calderonismo.

Así intentaron defender a Cabeza de Vaca.

Así acompañaron el exilio político de Ricardo Anaya.

Y así intentaron ahora rescatar a Maru Campos.

Pero el país que antes consumía una sola narrativa televisiva ya no existe.

Hoy una entrevista no contiene una crisis: la multiplica. Un desliz no desaparece en el siguiente corte comercial: se convierte en clip, tendencia y munición política en tiempo real.

“Benditas redes sociales”, dijo el otro.

La gira mediática de ayer terminó funcionando más como expediente público que como control de daños. Cada explicación abrió nuevas dudas y cada intento de matizar terminó fortaleciendo la percepción de desorden y de actuaciones improvisadas.

Con esos operadores, a veces ya ni adversarios hacen falta.

Ahí está el error de lectura.

Porque mientras ciertos sectores siguen intentando instalar la idea de un México debilitado, vulnerable o listo para aceptar presiones externas, la realidad política del país es otra.

Porque México podrá discutir todos los días. Polarizarse, confrontarse y cuestionar a su propia clase política. Pero existe una fibra histórica que difícilmente tolera la subordinación extranjera.

Eso no pertenece solamente a Morena.

Pertenece a la memoria política nacional.

La presidenta Claudia Sheinbaum entendió rápidamente que el conflicto no debía plantearse como una confrontación directa contra Washington. Y ahí probablemente apareció el movimiento político más inteligente de toda esta crisis.

En vez de hablar de Estados Unidos como un bloque homogéneo, comenzó a separar actores. Ya no habla del país entero como adversario. Habla de grupos específicos que utilizan a México como herramienta narrativa dentro de sus propias disputas internas, particularmente rumbo a los procesos electorales estadounidenses.

Porque el tema mexicano produce rentabilidad política en Estados Unidos.

Fentanilo.

Migración.

Cárteles.

Frontera.

Intervención.

Todo eso genera titulares, votos y presión pública.

Pero una cosa es utilizar a México como herramienta de campaña electoral y otra muy distinta creer que el país puede moldearse políticamente desde afuera.

Ahí está la desconexión.

Porque el México actual ya no es el de hace veinte años. Morena dejó de ser una fuerza emergente para convertirse en la estructura política dominante del país. Y guste o no, cualquier intento percibido como presión extranjera termina despertando reflejos soberanistas que atraviesan incluso a sectores no afines al oficialismo.

Algunos actores políticos nacionales y extranjeros siguen leyendo a México como si todavía cupiera en un libreto escrito fuera del país.

Pero México hace tiempo dejó de reaccionar como un país escrito desde afuera.

MÁS NOTICIAS:

VISITAS

3514354

ENTREVISTAS

Garantiza Finanzas certidumbre para la inversión en Expo Proveedor Industrial INDEX Matamoros 2026

*“Cada decisión financiera que tomamos busca construir un entorno de certidumbre para que ustedes, los inversionistas y empresarios, sigan apostando por nuestra tierra”: Carlos...

COLUMNAS

Tamaulipas: El Reto de Transformar el transporte

  TRIBUNA Tamaulipas: El Reto de Transformar el transporte Por: Javier Terrazas. La entrada en operación de la Ruta Piloto de Transporte Público CONECTA en Ciudad Victoria, impulsada...

Luz y agua