Con doblete de Jude Bellingham y otro del capitán Harry Kane, Inglaterra le ganó 3-2 a México.
El sueño de México terminó en el mítico estadio Azteca al perder 3-2 el domingo en octavos de final contra Inglaterra, que se medirá en cuartos de final a Noruega.
Jude Bellingham silenció al estadio Azteca con dos goles casi seguidos a los minutos 36 y 38. Después, al minuto 60, Harry Kane anotó gol de penal. Por México descontaron Julián Quiñones al 42’ y Raúl Jiménez de penal al 69’.
Durante el primer tiempo, la escuadra mexicana buscó con insistencia el arco inglés. Sin embargo, los dos goles casi seguidos de Bellingham silenciaron al estadio Azteca, que vio su último juego en el Mundial que organizan en conjunto México, Estados Unidos y Canadá.
El descuento mexicano llegó rápidamente con un tiro de Julián Quiñones al minuto 42, quien disparó al arco tras recibir el balón de rebote.
La escuadra azteca estuvo siempre apoyada por la mayor parte de las 80.824 almas que se dieron cita en el estadio Azteca con gritos de “¡Sí se puede!”.
Casi al inicio de la segunda mitad, el defensa inglés Jarell Quansah recibió tarjeta roja tras una dura entrada sobre el mexicano Jesús Gallardo, pero Kane aprovechó un penal sobre Anthony Gordon para volver a poner la ventaja inglesa en dos goles (60′).
No obstante, otro penal con Kane de protagonista, pero en esta ocasión por haber sido el infractor, permitió a Raúl Jiménez volver a meter a los locales en el partido (69′).
Con un hombre menos, Inglaterra aguantó con uñas y dientes los embates de México, que no logró el ansiado gol del empate que lo mantuviera en el certamen mundialista.
Al final del partido, la afición permaneció en sus lugares y aplaudió a la escuadra mexicana, lejos de los reproches y acusaciones del Mundial de Catar, cuando México cayó eliminado en fase de grupos.