Gaceta.
Por: Raúl Terrazas Barraza
Reto UAT, mercado laboral para egresados
El balance para esta temporada de graduaciones en la Universidad Autónoma de Tamaulipas es positivo, al estimarse que, tras la primera ceremonia de entrega de cartas de pasantes a quienes concluyeron sus carreras, en la Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano fueron alrededor de 70 estudiantes.
Porque ya hubo la primera graduación es que comienza el maratón de eventos en todos los campus que la UAT tiene en la entidad; de ahí que pueda decirse que, en la carrera de Medicina que se imparte en los campus de Tampico y Matamoros, recibirán su carta de pasantes 276 nuevos médicos, de los cuales la mayoría comenzará su estancia como internos de pregrado, en otras palabras, su año de servicio social.
Es probable que alrededor de dos mil cartas de pasante sean entregadas de aquí al mes de agosto, periodo en que se llevan a cabo las graduaciones, de un universo de estudiantes de más de 45 mil que tiene la UAT en la actualidad, la mayor cantidad de todos los tiempos, debido al impulso dado por el rector Dámaso Anaya Alvarado, para que desde la sociedad hacia la universidad haya un compromiso serio de realizar estudios de licenciatura y posgrado en los más de 80 programas académicos que tiene la institución.
Por cierto, en el caso de los egresados de medicina, dada la efectiva coordinación de la Universidad con las instituciones de salud como el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar en todas las ciudades de Tamaulipas, se logró que se asignara la totalidad de espacios para que las y los jóvenes continúen su preparación integral, oportunidad que se otorga para consolidar en la práctica los conocimientos teóricos y, a partir de ello, lograr una base sólida que les permita cumplir con su papel de cuidar la salud de la población.
En esta temporada, el flujo masivo de estudiantes que terminaron clases ocurrió de manera formal a finales de mayo, y durante todo este mes de junio las diferentes facultades hacen la entrega de cartas de pasante, en el entendido de que, bajo la actual gestión del rector Dámaso Anaya Alvarado, el verdadero reto es asegurar que los centenares de nuevos profesionistas conecten rápidamente con la bolsa de trabajo y el sector productivo del estado.
Es de tener en cuenta que, en las carreras relativas a ciencias sociales y conductuales, ingenierías, ciencias exactas y económico-administrativas, los grupos que egresan son amplios, pero no del mismo tamaño que los de ciencias de la salud, porque hay una diferencia de un semestre; así que egresarán más en la temporada de diciembre, ya que su noveno y último semestre comienza en agosto venidero.
Se estima que la UAT egresa un promedio de cinco mil estudiantes al año de sus programas de nivel superior; incluso, los registros oficiales sitúan la cifra histórica anual alrededor de los cinco mil 33 egresados, de los cuales tres mil 12 son mujeres y dos mil 21 hombres, de una matrícula general también histórica de 47 mil alumnos en sus diferentes campus y modalidades.
Egrese la cantidad que egrese de la universidad pública de Tamaulipas, hay algo que no cambia jamás y puede verse ahora como hace cinco, diez, 20, 30, 40 y hasta 50 años: la expresión de agradecimiento de madres y padres de familia con la institución, las facultades, sus directivos y maestros, porque la confianza que depositaron al inicio de los estudios universitarios de sus hijos se transformó en un final que viven a plenitud en las ceremonias de graduación.
Padres agradecidos con una expresión que no saben comunicar con palabras, pero sí con actitudes de conformidad, porque sus hijos fueron tratados bien durante su carrera y preparados para que el futuro sea mejor; porque, como alguna vez dijo un padre de familia, no es lo mismo que los muchachos anden en la calle con un título bajo el brazo, que sin ese documento que abre puertas a mejores oportunidades de trabajo y de calidad de vida.
Los otros
La inauguración del Mundial de futbol cumplió con las expectativas de las y los mexicanos, porque la ceremonia estuvo de primera, al acudir y tomar parte de la misma Salma Hayek, nombrada embajadora del Mundial; la entonación del himno oficial de la Copa del Mundo por el gran cantor Andrea Bocelli y Ejae, la intérprete surcoreana de moda.
Además, en el tres veces mundialista Estadio de la Ciudad de México, la selección mexicana obtuvo su primer triunfo con dos goles a cero frente a los jugadores de Sudáfrica; desde luego, previamente se cantaron los himnos de las dos naciones que protagonizaron el primer partido de la Copa del Mundo 2026: por los africanos participó la compositora Tyla y por México lo hizo el cantante Alejandro Fernández.
La atención de muchos tamaulipecos estuvo centrada en la participación de jóvenes estudiantes que, por su desempeño y logros académicos, fueron seleccionados para una actividad específica; por ejemplo, la estudiante reynosense Estrella Anali Mora Reyes, del CETis No. 71, realizó el volado inaugural previo al arranque del torneo, y el joven victorense Alán Alexander Manzano Martínez, alumno de la primaria Antonio Álvarez Berrones, entregó el balón con el que se jugó el partido entre México y Sudáfrica.
Desde luego, mejor que todo con el arranque del mundial fue el triunfo de la selección mexicana, con el cual, de entrada, acalló a los comentaristas que son anti-selección y anti todo aquello que no se haga como ellos piensan; incluso, hasta dieron a entender que el equipo que dirige Javier Aguirre está para dar más, aunque mejor será que los comentarios se hagan con objetividad y paso a paso.