Por. Ernesto Flores Almaguer.
EL abogado penalista Javier Coello Trejo murió este 24 de mayo de 2026 a los 77 años, dejando una de las trayectorias más polémicas y reconocidas dentro de la procuración de justicia en México. La noticia fue confirmada por figuras políticas y medios nacionales, luego de semanas en las que se reportó su delicado estado de salud.
CON casi seis décadas dentro del ámbito jurídico, Coello Trejo construyó una imagen de autoridad implacable que le valió el sobrenombre de “El Fiscal de Hierro”. El apodo nació durante el sexenio de José López Portillo, cuando fue designado fiscal especial para combatir la corrupción y los delitos federales.
SU ingreso a la entonces Procuraduría General de la República ocurrió en 1977 como agente del Ministerio Público Federal. Desde ahí encabezó investigaciones de alto impacto relacionadas con narcotráfico, corrupción gubernamental y delincuencia organizada, ganando fama por su estilo duro y confrontativo.
PORQUE la figura de Coello Trejo estuvo rodeada tanto de reconocimiento como de controversia. Mientras algunos sectores lo consideraron símbolo del combate frontal al crimen, otros cuestionaron métodos y decisiones tomadas durante su paso por el servicio público. Años después se convirtió en abogado litigante y participó en casos mediáticos, entre ellos la defensa del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin.
ADEMÁS de su actividad jurídica, publicó el libro El Fiscal de Hierro. Memorias, donde relató episodios de su carrera y su visión del sistema judicial mexicano
SU fallecimiento provocó reacciones de integrantes del ámbito político y judicial, quienes destacaron su influencia en la historia contemporánea de la justicia mexicana.



