Regresan los políticos “de temporada”

Regresan los políticos “de temporada”

Fuentes fidedignas. Por Isaías Álvarez

Cuando se acerca la temporada electoral, el “timing” empieza a delatar a las intenciones. De pronto inician las entrevistas donde antes había vacío, las redes sociales recuperan una actividad que durante años estuvo apagada y personajes que parecía que habían fallecido -políticamente hablando- buscan recuperar espacios y comentarios en los medios de comunicación.

Uno de esos casos es el de Rodolfo González Valderrama. En cuestión de semanas pasó de una prolongada discreción política a una intensa agenda mediática. Nadie puede reprocharle que quiera mantenerse vigente, cada actor político administra su propio capital. Lo que inevitablemente llama la atención es el momento en que esto ocurre.

Por eso la verdadera pregunta no es por qué reapareció. La pregunta es ¿qué hizo durante los últimos cuatro años por Tamaulipas? A fin de que se pueda justificar esa reaparición, convenientemente justo en la antesala de años electorales.

Su principal antecedente continúa siendo la Delegación de Bienestar, una posición desde la cual le construyeron un proyecto que, desde el primer día, tenía como destino intentar convertirse en candidato a gobernador por Morena. Perdió aquella contienda interna y después emigró a la Cámara de Diputados, hasta ahí, todo normal. Lo que viene a darse ahora es lo que genera dudas.

Porque cuesta trabajo recordar alguna gestión de gran calado impulsada desde San Lázaro que haya cambiado la realidad de Tamaulipas. También cuesta recordar a Rodolfo recorriendo colonias, acompañando causas sociales o construyendo una estructura territorial propia.

Durante las inundaciones que golpearon la frontera en marzo del año pasado, no fue uno de los rostros visibles apoyando a las familias afectadas, entregando ayuda o gestionando soluciones para los adultos mayores.

Tampoco encabezó movimientos ciudadanos ni apareció cerca de la gente cuando no había reflectores electorales. Simplemente desapareció de la vida política cotidiana del estado.

Servir al pueblo nunca ha dependido de tener un cargo. Si realmente existe vocación de servicio, ésta se ejerce todos los días, desde cualquier espacio. La política territorial no se suspende porque termine un nombramiento ni porque se ocupe una posición en la Cámara de Diputados.

Al contrario, es precisamente cuando ya no existen las responsabilidades cuando se conoce quién sigue caminando por convicción y quién solamente aparece cuando vuelve a acercarse una elección.

Por eso llama la atención que, conforme el calendario comienza a acercarse al 2028, Rodolfo haya decidido volver a ocupar espacios mediáticos. Habrá quien le abra los micrófonos y habrá quien quiera vender la idea de que nunca dejó de estar presente y es completamente respetable, es ‘chamba’.

Sin embargo, la memoria política suele ser menos generosa de lo que algunos creen. La gente recuerda quién estuvo cuando las cosas se complicaron y también quién decidió desaparecer durante años para regresar únicamente cuando otra vez hay candidaturas en el horizonte.

Existe además otro elemento que tampoco puede ignorarse. Rodolfo González Valderrama ha sido identificado desde hace años como integrante del grupo político de Ricardo Monreal.

Y el problema para ese grupo no es Rodolfo; el problema es que el tablero nacional cambió. La llegada de Claudia Sheinbaum modificó el equilibrio interno de Morena y muchos de los grupos que durante el sexenio pasado concentraron posiciones estratégicas hoy atraviesan un evidente proceso de reacomodo.

El monrealismo ya no ocupa el mismo lugar dentro del movimiento y varios de sus principales alfiles parecen intentar demostrar que siguen siendo competitivos en los estados.

Vista desde esa perspectiva, la reaparición de Rodolfo también puede entenderse como un intento por mantenerse vigente dentro de un grupo político que hoy necesita conservar espacios de influencia. ¿Será eso suficiente cuando las decisiones comiencen a tomarse desde un tablero muy distinto al de hace cuatro años?

En medio de esa estrategia hubo incluso un detalle que difícilmente fue casual. Rodolfo publicó en sus redes sociales su tarjeta Global Entry, un documento expedido por el gobierno de Estados Unidos que permite un cruce fronterizo preferencial.

Cualquiera podría pensar que se trató de una publicación intrascendente, pero en política casi nada es inocente. En un momento en el que las conversaciones sobre visas canceladas y restricciones migratorias han alcanzado a distintos actores públicos, exhibir esa credencial también comunica un mensaje: «yo puedo cruzar, conmigo no hay problema». Puede ser una fotografía útil para construir percepción, pero ninguna credencial sustituye el trabajo político que se dejó de hacer durante cuatro años.

Hay políticos que parecen creer que las candidaturas funcionan como una especie de pensión vitalicia,basta con haber competido una vez para conservar el derecho de volver a reclamar el mismo espacio seis años después.

La realidad suele ser bastante más exigente. El territorio cambia, la gente tambien y los liderazgos evolucionan. Las entrevistas pueden devolver visibilidad, las redes sociales pueden fabricar conversación, lo único que no puede recuperarse de un día para otro son los años en los que simplemente no estuvo para los tamaulipecos.

Y esa, quizá, es la primera explicación que Rodolfo González Valderrama tendrá que darle a los ciudadanos, líderes políticos, empresarios y otros sectores antes de pedirles nuevamente que confíen en él.

MÁS NOTICIAS:

ENTREVISTAS

Impulsa SIPINNA Tamaulipas la crianza respetuosa a través de la capacitación “Educando desde el Corazón”

Ciudad Victoria, Tamaulipas. – El Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) Tamaulipas, encabezado por Ivette Salazar Márquez,...

COLUMNAS

LA ILUSIÓN DE GOBERNAR

LA ILUSIÓN DE GOBERNAR EL INQUISIDOR LUIS ARMANDO VARGAS TORRES Estamos ante un escenario inédito, insólito, hay una cantidad espeluznante de acelerados políticos, creen que, con difundir...

ENCUESTAS EXCLUYENTES