*Los municipios afectados son Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Ciudad Victoria, El Mante, Rio Bravo, Altamira, Tampico y Ciudad Madero
*Corta Morena debate y bloquea a Gerardo Peña en discusión del «Plan B»
Enrique Jonguitud / Julio Manuel Loya Guzmán
El Congreso de Tamaulipas aprobó la reforma electoral conocida como Plan B, con la cual se reducirá el tamaño de los cabildos, se limitará el gasto de los congresos locales y se establecerán nuevas reglas de austeridad en la operación de los ayuntamientos.
La mayoría legislativa de Morena respaldó la Minuta enviada por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mediante la cual se reforman los artículos 115 y 116, además de la adición de un párrafo al artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
La reforma contempla ajustes en la integración y funcionamiento de los ayuntamientos, así como límites al presupuesto de los congresos estatales y a las remuneraciones de funcionarios electorales, bajo criterios de austeridad, paridad de género e igualdad sustantiva.
Entre los principales cambios, se establece que los ayuntamientos tendrán un límite de hasta 15 regidurías, las cuales deberán elegirse bajo los principios de paridad de género vertical y horizontal, además de incorporar la perspectiva de género e igualdad sustantiva.
Los municipios afectados son Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Ciudad Victoria, El Mante, Rio Bravo, Altamira, Tampico y Ciudad Madero.
También se determinó que el presupuesto de las legislaturas locales no podrá exceder el 0.70 por ciento del presupuesto de egresos de cada entidad, con el objetivo de fortalecer la disciplina y la racionalidad en el ejercicio del gasto público.
Corta Morena debate y bloquea a Gerardo Peña en discusión del «Plan B»
Bajo acusaciones de albazo legislativo y censura parlamentaria, la bancada de Morena en el Congreso de Tamaulipas aprobó el llamado “Plan B” de la Reforma Electoral, en medio de maniobras que impidieron la participación del coordinador del PAN, Gerardo Peña Flores.
La sesión, convocada de forma expedita, transcurrió con un formato de debate previamente acordado que contemplaba seis oradores —tres a favor y tres en contra—. Sin embargo, al llegar al quinto turno, el presidente de la Mesa Directiva, Sergio Ojeda, declaró el tema “suficientemente discutido”, cortando de manera anticipada el intercambio de posturas y dejando sin voz al último orador inscrito, el legislador panista.
El episodio escaló durante el apartado de asuntos generales. Peña Flores volvió a registrarse para fijar su posicionamiento sobre la reforma —identificada por la oposición como parte del “Plan B” electoral—, pero la bancada de Morena optó por abandonar el recinto, rompiendo el quórum y forzando la cancelación de la sesión.
Con ello, el coordinador panista fue bloqueado por segunda ocasión en el mismo día.
Legisladores de oposición acusaron que la mayoría utilizó de forma discrecional las reglas parlamentarias para acelerar la aprobación de una reforma de alto impacto político-electoral, evitando deliberadamente el contraste de ideas y el debate en tribuna.
En los corrillos del Congreso, versiones apuntan a que la decisión no fue casual. La intervención de Peña Flores era considerada una de las más fundadas y estructuradas frente a una reforma que ha generado controversia a nivel nacional por sus implicaciones en el sistema electoral.